Eres una fiebre que me enferma el corazón,
cuando llegan a tocarme
los dedos fríos de Diciembre,
y echo de menos tu carita blanca bajo mi edredón.
Me provocas calenturas heladas,
me excitas, deprimes, rechazas,
y es el veneno de tus ojos,
aguijones negros clavándose en mi alma,
el que me rompe como una vidriera en cachitos,
por el suelo de mis sueños,
mil cristales de colores esparcidos.
I am only a fool
who buys many books
viernes, 15 de noviembre de 2013
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Yo quiero ser el Sol que amanece
desde tus ojos cada mañana,
como nadando en un estanque de líquen verde,
quemando la maraña de los días huecos
en una pirotecnia dorada.
Yo quiero risas, miradas como fuentes de luz blanca,
y ternura, y sonrisas escritas en mi corazón,
entre las páginas de mi cama.
Tú y yo, de la mano un Domingo,
andando mezclados con cafés y torreones regios,
nuestros ojos engalanados de púrpura,
medallas de una noche sin haber dormido.
desde tus ojos cada mañana,
como nadando en un estanque de líquen verde,
quemando la maraña de los días huecos
en una pirotecnia dorada.
Yo quiero risas, miradas como fuentes de luz blanca,
y ternura, y sonrisas escritas en mi corazón,
entre las páginas de mi cama.
Tú y yo, de la mano un Domingo,
andando mezclados con cafés y torreones regios,
nuestros ojos engalanados de púrpura,
medallas de una noche sin haber dormido.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Con dos veleros níveos
navegas el vacío océano,
dejando tras de ti estelas negras,
arrojando palabras al mar
que rompen su carne gélida.
Por encima del oleaje observas
desde dos estrellas de ámbar ardiente,
evaporándose en una nube de oro gaseoso,
inundando el éter de brillos iridiscentes.
Yo te miro, anhelante,
desde la costa oscura
de este mar en el que reinas.
Velero, estrella, palabra...
Querría ser todo esto para brotar de tus labios,
para alcanzarte en tu vuelo,
espíritu alado, valerosa navegante.
navegas el vacío océano,
dejando tras de ti estelas negras,
arrojando palabras al mar
que rompen su carne gélida.
Por encima del oleaje observas
desde dos estrellas de ámbar ardiente,
evaporándose en una nube de oro gaseoso,
inundando el éter de brillos iridiscentes.
Yo te miro, anhelante,
desde la costa oscura
de este mar en el que reinas.
Velero, estrella, palabra...
Querría ser todo esto para brotar de tus labios,
para alcanzarte en tu vuelo,
espíritu alado, valerosa navegante.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Siempre soldado al pie del cañón humeante,
vacío de pólvora y balas;
siempre guardián en la almena quebrada,
defendiendo el muro en ruinas;
siempre capitán valeroso empapado a proa,
como un segundo mascarón,
acosado por la tormenta y el oleaje,
y el huracán negro que azota el corazón
cortando sus anclajes de carne.
Valor, valor, valor;
siempre protegiendo bajo paños verdes la llama de la vida,
a resguardo de la lluvia y el viento bramador.
vacío de pólvora y balas;
siempre guardián en la almena quebrada,
defendiendo el muro en ruinas;
siempre capitán valeroso empapado a proa,
como un segundo mascarón,
acosado por la tormenta y el oleaje,
y el huracán negro que azota el corazón
cortando sus anclajes de carne.
Valor, valor, valor;
siempre protegiendo bajo paños verdes la llama de la vida,
a resguardo de la lluvia y el viento bramador.
Cuando la tenía, apretada,
gimiente entre mis brazos,
no la amaba.
Se fue, se me fue la vida
de sus besos, de su carne suave,
y algo perdió sus pétalos dentro mía.
Entonces la amé,
cuando estuvo perdida.
¿Será verdad entonces,
verdad terrible,
que nada tienen que ver
amor y placer?
El placer vive
mientras están vivas la piel y la carne,
y Amor es un fantasma que nace muriendo.
El corazón solo se llena
cuando la noche es silente y profunda,
y el lecho, solo una caja hueca y oscura.
gimiente entre mis brazos,
no la amaba.
Se fue, se me fue la vida
de sus besos, de su carne suave,
y algo perdió sus pétalos dentro mía.
Entonces la amé,
cuando estuvo perdida.
¿Será verdad entonces,
verdad terrible,
que nada tienen que ver
amor y placer?
El placer vive
mientras están vivas la piel y la carne,
y Amor es un fantasma que nace muriendo.
El corazón solo se llena
cuando la noche es silente y profunda,
y el lecho, solo una caja hueca y oscura.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Yo quisiera plantar rosaledas en las dunas,
y regar de sueños como estrellas
el cielo estéril de la ciudad sin luna.
Hoy me vi reflejado en un espejo:
una mota, un hilo,
un pedazo de arenisca deshaciéndose en el tiempo,
y sin embargo lo he sentido,
de la arena de mi corazón,
en sueños brotó un lirio.
y regar de sueños como estrellas
el cielo estéril de la ciudad sin luna.
Hoy me vi reflejado en un espejo:
una mota, un hilo,
un pedazo de arenisca deshaciéndose en el tiempo,
y sin embargo lo he sentido,
de la arena de mi corazón,
en sueños brotó un lirio.
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